Ultimamente han ocurrido diferentes sucesos que han provocado que me haga diferentes preguntas.. tales como: Cuando el amor se termina, ¿a dónde se va?.. o .. ¿Por qué la necesidad de las personas por tener a alguien?.. o.. ¿Por qué la mayoría de las mujeres necesita ser rescatada por el “principe azul”?… y la última de todas es.. ¿Dónde está él?..
En realidad cuando encuentras a alguien que te agrada, empieza el cortejo: juego de miradas, intercambiar números Telefónicos, invasión frecuente al espacio personal.. sin embargo, esto puede llevar a dos caminos, el primero: sigue participando; y el segundo (el ideal) es: que al fin, el “principe azul” ha llegado, o al menos por un tiempo.
Cuando ocurre el primer caso, es deprimente, en realidad sales con el prospecto, vas al cine, a cenar o a cualquier lugar que aunque la mayoría de las personas califiquen de ordinario, tu mente crea su propio ambiente para calificarlo como romántico. Entonces, te encuentras ahí, con tu “principe azul”, y platicas, platicas tanto, que a la vez te vas poniendo mas nerviosa, porque obviamente esperas el tan deslumbrante momento del primer beso.. pero, ¿Qué pasa si a Juan Pablo (por llamarlo de algun modo) se le ocurre que podría ser una bonita amistad?, termina la cita, te lleva a casa, “eres muy linda”, comenta. Se despide, un beso en la mejilla, “me divertí mucho”.
Entonces, la hora de dormir llega, y nuestra oh poderosa mentecita empieza a divagar.. “Genial!, creo que le gusté”.. “es mío”.. “quizás necesita un primer empujón”, noo!, los hombres son así: cuando algo les interesa, lo buscan a sol y a sombra. Si no lo intentó es porque no le interesas mas que para una bonita amistad, en serio, lo superarás después.
Pero, ¿y si ocurre el segundo caso?.. Estás en la cita, nuestro buen individuo Juan Pablo, sale contigo, todo es perfecto, paseo Santa Lucía, romanticismo a dos pasos, una buena charla, risas.. entonces.. el tan famoso silencio incómodo […]… te ve a los ojos y dice “Oye, sé que tenemos poco tiempo de conocernos pero, ¿quieres ser mi novia?”.. OMG! Lo ha dicho, piénsalo pero muy bien, y entonces no puedes.. la emoción es mucha!, “sí quiero”, comentas. El siguiente paso es el primer dulce beso, comienza la historia.

Ejemplo de una declaración de amor (en los mejores casos.. y en las novelas también)
Sigue lo normal, beso, beso, plática, plática, llegamos a casa!, descubres que tu celular se ha perdido, pero la emoción es mucha así que bueno! Tendras que comprar otro. Se despide, “que descanses, nos vemos mañana”.
Aún no lo asimilas, son las 4:00 a.m., por Dios esto no es normal!, sigue cambiar el status en Facebook, el mundo colapsará después de eso, duhh!.. pero no importa… él es muy lindo!..
Pasan los meses, digamos que cuatro, la relación se termina, a decir verdad tú desconoces por qué, pero en estos días has hablado con tu ex novio, oh sí!, el que estaba antes de Juan Pablo, y piensas verlo ha pasado un año desde la ultima vez que lo viste, así que al recordar tu recién terminada relación dices: “fue bueno mientras duró”. Cambio de status en Facebook, esta vez el mundo no colapsó, muy bien. Basta de lloriqueos!.
Nótese la necesidad de la mujer por tener compañía, ¿a dónde quieres llegar?, ¿por qué ese complejo de dependencia emocional?, en realidad no trae nada bueno, vamos, aunque no ames a alguien, sólo con que lo quieras un poco, se nota cuando ya no está, las risas, la convivencia, los besos, son extrañados cuando ya no están, sin embargo, las personas suelen extrañar lo que tienen y por azares del destino pierden después, entonces, la solución está en no buscar/conquisar/tener para no extrañar? El tiempo que muchas de nosotras ha pasado sola no es malo, existen amigos, familia, los cuales son recursos invaluables e inagotables, porque jamás se irán (cabe mencionar que me refiero a los amigos de verdad), lo cual contrarresta al tiempo que cada una de las chicas requiere para superar un amor fallido (largas semanas de depresión y helado de vainilla).
Hora de ver a tu ex novio, el que no es Juan Pablo pero OMG! Es Miguel, en realidad piensas: ¿Cómo estará?, ¿Sentirá lo mismo por mí?, y “ding dong”, es el timbre!.. es él!, sales nerviosa, caminas nerviosa y le hablas nerviosa, él lo sabe, sin embargo puede estar igual o peor que tú (bueno, supongamos que hubo demasiado amor en esta relación anteriormente y que la distancia se interpuso), “hola, que gusto verte”, argumenta, “igual a mí, me da mucho gusto verte”.
Subes al coche, van a un café a platicar de los maravillosos y variados sucesos que han ocurrido en su vida durante el año que se dejaron de ver. La plática es interesante, en ningún momento aburrida, es extraño porque lo dejaste de ver mucho tiempo, sin embargo, sientes algo, pero no harás nada al respecto (no quieres tener más de lo mismo). Llegan a tu casa, se estaciona, bajan del coche, abrazo entrañable y.. hora de las confesiones “Aún eres el amor de mi vida”, “Tú también lo eres todavía”, y se besan. No lo puedes creer!, estuvieron sufriendo por lo mismo durante un año!.
Sin embargo las cosas cambian, el trato es ser amigos, así que nada de demostraciones de amor de ningún tipo!, al principio es difícil, pero después de un par de salidas lo logras, mas algo ha cambiado, ya no te atrae, entonces surge la pregunta: ¿Hacia dónde se fue el amor?, se evaporó?, se disipó?, en dónde está?.. será a caso que se transformó en cariño de “cuates” y nada más?, porque en realidad no existe la suficiente confianza como para ser amigos, pero tampoco el suficiente amor como para regresar a ser novios, entonces, a qué se debe la transformación tan radical?, será entonces que todo este tiempo amaste la idea de lo que era sin contemplar los cambios que ocurrirían?.
Bueno, como la necesidad de tener a alguien sigue presente la contemplaré para la siguiente pregunta: ¿Por qué un “príncipe azul”?. La mayoría de las mujeres está esperanzada en algún día casarse, con el hombre ideal, ya saben, ojos azules, con pectorales y brazos marcados, trabajador, bondadoso, romántico, buen bailador y la lista sigue!, pero vamos!, a menos que tengas mucho dinero o tengas mucha suerte, reunir todas esas características (y las que se te ocurran por los proximos cinco años) no será real.

Pequeñas diferencias..
Algo que siempre pasa es lo siguiente: existen dos individuos, el chico guapo pero idiota y el chico (ahhmm) no tan guapo pero lindo (romántico, paciente, etc), al idiota lo tienes que buscar tú misma, porque él sabe que es guapo y piensa que el mundo no se lo merece; el no tan guapo te busca y te hace detalles lindos, ¿qué haces?. La respuesta es obvia, aunque no muy ineligente: te vas con el guapo y si ves que se puede dar algo le sigues, el tipo lo único que busca es divertirse, y bien, lo logra, al final termina dejándote por alguien más (vamos no es tan grave!.. solo te enojas -maldita tipa!, pero nada mas!).
El chico no tan guapo, te consuela, te acompaña, ayuda y demás (ahh pero qué bueno es este muchacho!), pasa el tiempo y llega el momento, te lo confiesa!: “Quiero intentarlo contigo”, a lo que tú muy hábilmente respondes “no me lo tomes a mal pero, no estoy lista aún”.
De qué se trata?, una vez alguien me dijo: “ya se por qué las mujeres siempre sufren con los idiotas, porque jamás les dan la oportunidad a los no guapos” (sí sí, con otras palabras, vamos!, no recuerdo todo!), en realidad es cierto, cuándo le has dado oportunidad a alguien que no te gusta del todo (pero que piensas que es buena persona y te atrae por un no sé qué, que ¿qué sé yo?) para ganarse tu corazoncito?, obviamente no es suuperr guapo, no te atrae del todo, pero, vamos!, la necesidad femenina no siempre tiene que recaer en el prototipo de “príncipe azul” que todas y cada una quieren tener. Sería bueno intentar, pero intentarlo bien, de a de veras, poner de tu parte para que funcione, si no funciona pasará a la tan preciada lista de experiencias.
Bueno, al parecer las preguntas planteadas siempre estarán sin resolver.. aunque, si hay respuesta para una.. “el amor no se crea ni se destruye, sólo se transforma”.. y bueno, aunque el paradero de mi principe azul aún es desconocido.. el proceso de aprendizaje es bastante interesante…
A final de cuentas, mucha gente dice.. el amor es tan fácil, que como todos estamos acostumbrados a lo difícil, siempre nos lo complicamos.
Me encantaría saber la veracidad de esta afirmación..